MERLIN incrementa ingresos y EBITDA un 11.7% gracias a la división de Data Centers, que alcanza 160 MW alquilados
- Sólido rendimiento de los activos tradicionales, con crecimiento del +3,3%.
- Los ingresos totales alcanzan €308 millones (+11,7%), impulsados por el crecimiento de rentas de data centers.
- El EBITDA se sitúa en €229 millones, +11,7% comparado con 6M25
- El beneficio operativo (“FFO”) ascendió a €180 millones, +8,0% frente a 6M25, pese al aumento de gastos financieros.
- El valor neto de activos (“EPRA NTA”) sube a €15,99 por acción, descontando los €0,22 por acción distribuidos en mayo.
- La Compañía prevé alcanzar un FFO de €340 millones en FY26 (€0.55 p.a.), superando la indicación dada al mercado en febrero.
Madrid, 27 de julio. – MERLIN Properties ha cerrado el primer semestre de 2026 con unos ingresos totales de €308 millones (incluyendo rentas brutas de €292 millones), un EBITDA de €229 millones (+11,7% respecto a 6M25), un beneficio operativo (“FFO”) de €180 millones (+8,0% respecto a 6M25) y un beneficio neto contable de €579 millones (+12,9%). La Compañía continúa mostrando un sólido rendimiento operativo, con crecimiento de las rentas comparables (“like-for-like”) del +3,3% y elevados niveles de ocupación en toda la cartera.
El valor bruto de los activos (“GAV”) asciende a €13.508 millones, con una revalorización comparable del +3,7% respecto a diciembre de 2025, impulsada principalmente por el negocio de data centers, responsable de aproximadamente el 80% de la creación de valor durante el semestre. El valor neto de los activos (“EPRA NTA”) alcanza €9.913 millones, equivalentes a €15,99 por acción.
El nivel de endeudamiento (“LTV”) se sitúa en el 24,5%, frente al 28,9% registrado al cierre de 2025, tras la ampliación de capital realizada en marzo para financiar la fase III del Plan MEGA. La posición de liquidez alcanza los €2.571 millones y el vencimiento medio de la deuda se sitúa en 4,0 años. Tanto S&P (BBB+) como Moody’s (Baa1) han reafirmado la calificación crediticia de la Compañía.
Evolución del negocio
En oficinas, MERLIN registró 85.540 m² contratados durante el semestre, con un crecimiento de las rentas comparables del +2,4% y un release spread positivo del +1,7%. La ocupación se mantuvo en niveles muy elevados (93,6%), estable respecto al trimestre anterior. Durante el periodo se reincorporaron a la cartera los edificios PE Cerro Gamos 2 y 3 (15.208 m²), plenamente ocupados tras la finalización de su reforma y posterior entrega a los arrendatarios. Madrid y Lisboa continúan destacando por su fortaleza operativa, alcanzando ocupaciones del 95,4% y el 96.1%, respectivamente.
La cartera logística mantuvo una evolución positiva, con crecimiento de las rentas comparables del +1,2% y un release spread del +3,9%. La ocupación se situó en el 95,0%, afectada principalmente por movimientos puntuales de inquilinos en Sevilla ZAL. La Compañía continúa centrando sus esfuerzos en los proyectos en desarrollo, con Lisboa Park C, Cabanillas Park II C y Valencia-Bétera A próximos a su finalización.
En centros comerciales, el comportamiento operativo continuó siendo extraordinariamente sólido. Las rentas comparables crecieron un +6,4%, mientras que las ventas de los inquilinos aumentaron un +8,4% y las afluencias un +1,9% respecto al mismo periodo del año anterior. La ocupación alcanzó el 96,9% y la tasa de esfuerzo permaneció en niveles muy reducidos (10,8%), lo que sigue permitiendo capturar crecimiento de rentas de forma sostenible.
Respecto al desarrollo del Plan MEGA, la ejecución continúa avanzando según lo previsto. La Fase I (64 MW IT) se encuentra totalmente equipada y alquilada. Barcelona y Bilbao-Arasur ya generan flujo de caja completo y Madrid-Getafe comenzará a hacerlo una vez se completen las conexiones eléctricas previstas para el cuarto trimestre de 2026. Los ingresos asociados a esta fase se estiman en €68 millones para 2026.
En la Fase II (254 MW IT), la comercialización continúa superando previsiones. Bilbao-Arasur 02 (48 MW) se alquiló por completo doce meses antes de su entrega y Bilbao-Arasur 01 (48 MW) ha sido arrendado dieciocho meses antes de su puesta en operación. Asimismo, avanzan las obras en Lisboa (80 MW), Madrid-Getafe II y Madrid-Tres Cantos. Como resultado, la Compañía acumula ya 160 MW alquilados o prealquilados, situándose en una posición favorable para superar con creces el objetivo de 200 MW previsto para el conjunto de 2026.
En la Fase III (406 MW IT), continúa el avance en el desarrollo de Bilbao-Arasur 04 y 05, habiéndose solicitado la licencia de construcción. En Lisboa VFX 03-04-05 las labores de pilotaje y preparación del suelo previas al inicio de construcción avanzan adecuadamente y se ha adelantado la fecha de puesta en operación (“RFS”) al primer semestre de 2029 tras adoptarse la decisión de construir los tres edificios a la vez. La comercialización de la totalidad del campus se encuentra en negociaciones avanzadas. Por último, en Zaragoza Wind se ha aprobado la Declaración de Interés General de Aragón (DIGA) que da inicio a los trámites urbanísticos y próximamente se presentará la solicitud de Proyecto de Interés General de Aragón (PIGA) que permita iniciar la construcción. Se ha optado por un formato de edificio único de 144 MW IT, que adelanta el RFS completo previsto al segundo semestre de 2029.
Actividad inversora y desinversora
La inversión del semestre ha continuado centrada en los planes Best II y Best III, así como en el desarrollo del Plan de Infraestructura Digital (MEGA).
En cuanto a la actividad desinversora, la Compañía ha completado hasta julio ventas de activos no estratégicos por importe de €75 millones a valor de tasación. Adicionalmente, existen otros €91 millones firmados para su ejecución durante el segundo semestre de 2026 y 2027.
Previsión del año
MERLIN eleva su previsión de beneficio operativo (“FFO”) para el FY26 a €340 millones, equivalentes a unos 0.55 céntimos por acción. La Compañía continuará centrada en la creación de valor mediante la ejecución disciplinada de su plan de desarrollo de data centers, manteniendo una sólida gestión operativa en los activos tradicionales y una estructura financiera conservadora.
